Mentí en la presentación.

La presentación se hizo. Fue bastante gente y cumplió las expectativas, si se tiene en cuenta la ausencia de los medios…pero lo cierto es que ya, ni se les espera.
María dijo cosas, lo hizo también Juan, mi editor, y me hubiera gustado que Lourdes pudiera decir más, ya que, como esperaba, resultó ser una mujer sabia de lo que dan testimonio sus libros, pero también su encanto y su sencillez.
Yo, claro, yo también dije cosas…pero hubo una que no era verdad.
Alguien (Port) me preguntó sobre qué quería contar con mi novela (¿con mis novelas?) , que cuál era mi actitud a la hora de escribir. Yo respondí con una tontería. Dije algo así como que no me proponía nada, que simplemente contaba una historia y me dejaba llevar por los personajes. Luego hablé de la estructura y de la importancia de su “diálogo” con la propia historia…e hice como que no me interesaba ese viejo asunto del “mensaje”.
Hasta Juan sintió que debía salir en mi defensa y añadió que, como en toda novela negra, en Jamás olvido una cara hay también un trasfondo de “denuncia”, en este caso relacionado con las multinacionales farmacéuticas y sus políticas rastreras.
Bueno, me pareció bien que lo dijera, porque sirvió para pasar página sobre algo de lo que prefiero no hablar.
Decía Oran Pamuk en una entrevista para El País que hay dos tipos de escritores, los que escriben como terapia y los que quieren decir algo.
Bien, yo pertenezco al segundo grupo.

presentacion11

~ por escritoradesesperada en 1 Abril, 2009.

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